Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

viernes, 16 de febrero de 2018

RECTIFICACIÓN: LA FOTOGRAFÍA ANTIGUA DE LA ENTRADA ANTERIOR NO ES CASA LA MINA, SINO CASA PEXENCA




Y como rectificar es de sabios, vuelvo de nuevo con la fotografía antigua que he subido al blog ésta mañana y que había identificado como Casa La Mina en Echo. Mi amiga Marta Marín de Malaño me manifestaba sus dudas de que fuera dicha casa por el detalle de la aguja de la iglesia y la casa que se ve al fondo de la calle, entre otros y tenía razón. No es Casa La Mina sino Casa Pexenca en la esquina de la Plaza Palacio con la calle San Miguel. Incluyo una foto actual que me envía Marta casi desde el mismo punto en que está tomada ésta antigua para comprobar el estado actual del sitio.


También incluyo otra foto antigua de la misma casa en la que hay menos referencias. ¿Quiénes son los dos niños que se asoman a la puerta?.



Espero que disculpéis el error. A veces no es fácil identificar éstas fotos antiguas por las grandes transformaciones que ha habido en ellas. Gracias a Marta por su colaboración.


Casa Pexenca hoy mismo. Foto: Marta Marín



La misma casa por las mismas fechas que la primera.




FOTOGRAFÍA ANTIGUA: CASA LA MINA DE ECHO



De autor desconocido y de aproximadamente los años 50 del pasado siglo es ésta foto de Casa La Mina, en Echo, junto a las casas de los maestros y frente a la Escuela. Posteriormente la hemos conocido ya transformada en Casa Saboya por el nombre de los propietarios franceses que la compraron, y actualmente ha sido rebautizada como Casa Yaya por su último propietario.

Incluyo un par de fotos ,de mi autoría, que muestran el estado actual de la casa.










domingo, 11 de febrero de 2018

AÑO 1669. ECHO. EL LITIGIO POR UN HUERTO



Las relaciones entre vecinos sufren a menudo conflictos y roces derivados de la interpretación que hacen de sus derechos y propiedades cuando éstos colisionan. Esto ha sido así en todos los tiempos y seguirá ocurriendo. Hoy subo al blog uno de ésos conflictos, eso sí, lejano, nada menos que de año 1669 sucedido en la villa de Echo, y que tiene que ver con la propiedad de un huerto.

De nuevo aparecen apellidos que siguen teniendo su prolongación en Echo en nuestros tiempos, y así mismo tengo que agradecer otra vez a mi amigo Javier Regla, buscador de historias, el documento aportado que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Huesca y su transcripción.

jueves, 1 de febrero de 2018

FOTOGRAFÍA ANTIGUA: CASA JARDÓN EN SIRESA




De autor y fecha indeterminada (podría ser de las primeras décadas del pasado siglo XX) es ésta fotografía de Casa Jardón, en Siresa. Aunque hoy muy transformado ese espacio, se identifica perfectamente Casa Salafranca que es la de la derecha con el exterior de la chimenea igual que hoy en día. El muro que se ve a la izquierda, separaba la calle de un pequeño barranco, que hoy está ocupado por la ampliación de Casa Ferrero. Subo al muro también una fotografía actual para comprobar los cambios.



Fotografía actual. A. Martínez






viernes, 26 de enero de 2018

MARIA CRUZ BORAO, UNA POETISA CHESA FALLECIDA EN 1879

Mujer leyendo a la luz de una vela. Peter Vilhem

Cuando se habla de poesía en Echo, siempre se cita a Veremundo Méndez, poeta en cheso muy conocido, pero es también imposible no evocar a la gran poetisa chesa Rosario Ustáriz, de cuya amistad disfruté, o a Mariví Nicolás, a la que sin haber nacido en la localidad se le considera  de la misma por sus magníficos trabajos en cheso y su esfuerzo en la recuperación del habla del Valle y en otras iniciativas culturales. La obra de los tres está escrita en cheso.

Sin embargo, me resultó sorprendente conocer la existencia de otra poetisa, fallecida hace casi 140 años, y que tuvo un cierto reconocimiento dentro de los ambientes literarios y poéticos de la época romántica del siglo XIX.

jueves, 18 de enero de 2018

FOTOGRAFÍA ANTIGUA: DOMINGO MIRAL Y SU ESPOSA CON INDUMENTARIA TRADICIONAL CHESA



A D. Domingo Miral López me he referido en éste blog en numerosas ocasiones. No en vano es uno de los personajes contemporáneos más importantes nacidos en Echo. Rector de la Universidad de Zaragoza, catedrático, lingüista, profesor de griego y de alemán, fundó varias publicaciones y creó los Cursos de Verano para Estudiantes Extranjeros en Jaca, tuvo un papel importantísimo en la consecución de la carretera de Echo a Oza y siempre que tuvo oportunidad hizo gala de su ascendencia chesa.

 Nacido en la villa el 18 de febrero de 1872, en el seno de una muy humilde familia, quedó a temprana edad huérfano de padre. Con diez años de edad trabajó como pastor para ayudar a su familia hasta casi los trece años, en que consiguió, siguiendo los pasos de su hermano mayor, entrar en el seminario de Jaca y luego de Tarragona donde abandona los estudios eclesiásticos. Cursó estudios en la Universidad de Barcelona y en la de Madrid.

Aquí lo vemos posando con su mujer Modesta Estefanía Alonso, de Lardero (Rioja) a la que conoció cuando ejerció como catedrático en Salamanca en 1902 y con la que se casaría en 1911, vestidos con el traje tipico cheso. "Era un amante y entusiasta de todo lo aragonés, especialmente de lo cheso...según testimonio de cuantos lo conocieron. Domingo Miral, era de gran complexión : medía 1,90 mts. de altura y pesaba cien kilos. Falleció en Zaragoza en 1942 y está enterrado en Echo, como fue su voluntad.




jueves, 11 de enero de 2018

UN TESTAMENTO CHESO DE 1834 EN EL FONDO DOCUMENTAL DE LAS CORTES DE ARAGÓN




Las Cortes de Aragón disponen de un Fondo Documental Histórico desde el año 1997 que fue digitalizado desde 2010 al 2012, pudiéndose consultar más de 80.000 "objetos multimedia". Entre ellos se encuentran unos pocos relacionados con el Valle de Echo, como el documento que hoy traigo al blog.

Se trata de un testamento otorgado y firmado en Echo el 13 de noviembre de 1834, cuyo interés principal está en el conocimiento de algunos nombres de personas que vivieron en la villa y cuyos apellidos y descendientes se siguen prolongando en la misma, así como de costumbres de aquellos tiempos, que se reflejan igualmente.